Recuerdo ese día como si hubiera sido ayer… yo
tranquilamente deslizaba mi dedo por Instagram, absorto y escéptico sobre las
noticias sobre el "Gran Cambio", ese fenómeno universal que los
científicos aparentemente no terminaban de explicar, y la verdad para mi todo
sonaba como ciencia ficción. Pero yo simplemente seguí bajando en las
publicaciones y vi una foto de ella… Mi mente divagó inevitablemente hacia los
recuerdos de mi Ángela. Nuestra relación había terminado hacía seis meses, pero
aún sentía su ausencia como una quemadura. La recordaba con claridad casi
dolorosa: sus 1.56 metros, esa piel que bronceaba perfectamente bajo el sol,
sus pechos medianos con pezones del color del café oscuro, y ese trasero...
Dios, ese trasero firme y prominente que había sido mi obsesión. A pesar de lo
tóxica que se había vuelto nuestra relación, mi cuerpo reaccionaba al pensar en
ella.
La pantalla del teléfono parpadeó y mi visión
se nubló. Sentí como si me desplomara a través de miles de dimensiones
simultáneamente. Un frío gélido recorrió lo que sentía como mi cuerpo, y cuando
recuperé la vista, me encontré en un lugar a la vez familiar y ajeno.
El cuarto rosado de Ángela. Me sentí desnudo,
vulnerable. Miré hacia abajo y vi pechos pequeños pero perfectos, con pezones
cafés que me erizaron con el aire frío. Mis manos ya no eran las mías; eran más
pequeñas, con uñas largas y esmaltadas de rojo intenso. La mano izquierda
estaba metida entre unas piernas acariciando la rica vagina jugosa de mi ex.
"¿Qué carajos?" susurré, pero la voz
que salió no era la mía. Era el timbre suave y seductor de Ángela.
Me levanté temblando y me acerque al espejo. La
imagen me devolvió una versión horrorizada de mi exnovia, con mi pánico
reflejado en sus ojos oscuros. El Gran Cambio no era una teoría; era real. Y yo
estaba atrapado en Ángela.
La puerta se abrió de golpe. Entró un hombre
alto, musculoso, con una sonrisa arrogante que no me gustó nada.
"Ángela, mi amor," dijo, acercándose.
"¿Lista para nuestra noche especial?"
Mi nueva memoria me informó que era Javier, su
nuevo novio. El hombre que me había reemplazado. Y según los pensamientos
fragmentados de Ángela que aún resonaban en mi mente, esta noche sería
especial... muy especial.
Javier me tomó en sus brazos. Mi nuevo cuerpo
reaccionó con una mezcla de miedo y excitación que me confundió. Sus manos
recorrieron mi espalda, descendieron hasta mi trasero—mi nuevo trasero—y lo
apretaron con fuerza.
"He estado esperando esto todo el
día," susurró en mi oído. "Preparé algo especial para ti.“
Mientras él me besaba con pasión, mi mente
luchaba entre el horror y una extraña curiosidad. ¿Qué pasaría si me dejaba
llevar? ¿Qué pasaría si exploraba lo que es ser una mujer gracias a este
cuerpo, experimentando lo que Ángela sentía? El pensamiento era aterrador pero
también excitante.
Javier me guio hacia la cama, y mientras caía
sobre las sábanas. Podría tratar de explicarle la verdad pensé, pero ¿quién me
creería? O podía rendirme y dejarme llevar por el calor del momento y la
excitación de la verga dura de Javier. Mientras sus manos exploraban cada
centímetro de mi nueva piel, me di cuenta de que el Gran Cambio no solo había
intercambiado nuestros cuerpos, sino que había despertado algo en mí que nunca supe
que existía. Y cuando Javier entró en mí, sentí una mezcla de dolor y placer
que me robó el aliento.
En otro lugar, en un cuerpo que ya no era mío,
Ángela despertaba gritando. Se encontraba en mi cuarto, con mi cuerpo; El Gran
Cambio le había dado mi cuerpo. Ella lloraba, sufría, pedía una explicación al
universo Mientras yo descubría placeres que nunca imaginé, Y yo, en el cuerpo
de mi exnovia, siendo poseída por su nuevo amante, comencé a entender que a
veces las segundas oportunidades hay que aprovecharlas y disfrutarlas al
máximo.
El teléfono de Angela no dejaba de sonar era la
verdadera Angela llamando pero Diego lo silencio, estaba muy ocupada relamiendo
el semen que tenia en sus lindos labios y sus perfectos pechos, Diego sonrió
agradecido. Su antigua vida estaba muerta; ahora renacía como la apasionada
Angela, dispuesta a explotar cada instante de su nuevo y voluptuoso destino.

Hola puedo pedirte otro peticiones
ResponderBorrar